viernes, 26 de julio de 2013

Ira





El cansancio se adueño de mi cuerpo; mis brazos me desequilibraban; mis manos se endurecieron como el yeso; mis  piernas pasaron a piedras, pero mi mente estaba decidida a hacer lo que mi corazón ordenara.
No dude en soltar las cosas  que llevaba y  dirigirme mientras que endurecía mis puños hacia ese engendro que hizo tanto daño. Antes de  llegar me dedico una sonrisa en la que la  acabe en apenas un segundo ; la sangre empezó a recorrer por sus labios  y en un ataque de ira  fue a acabar conmigo, pero no le fue tan fácil porque iba ya hacía él.
 Algunos golpes  me aturdieron haciéndome perder el control de la pelea hasta que me tumbo al suelo. Vi mis puños llenos de sangre, no sabía si era mía o de él, pero cuando se dispuso acabar conmigo, reaccione y me descontrole, no dude en sacar el demonio que llevaba  dentro…
Pasó tan rápido todo que cuando quise entrar en razón, no pude ver su rostro ya que estaba bañada en sangre, pero aun estaba consiente intentando decirme algo balbuceando, sin embargo decidí coger mis cosas  y marcharme a casa.
Sé que esto aún no ha acabado, así que esta madrugada a las 3:00 am acabaré  lo que empece.