sábado, 8 de junio de 2013

Martirio

Cuando me haya ido; no me echarás de menos los primeros días.
De hecho, quizá hasta de mí te rías.

Saldras por las noches,  dormirás durante el día.
Buscaras en otros, pero jamás encontraras.
Pues te lo advertí en un comienzo; como yo no hay otro igual.

Cuando me haya ido; quizá agradezcas al cielo.
Porque sé que soy un martirio, o al menos suelo serlo.
Tendrás tu libertad deseada, volverás a tu vida tan cansada.
Sonreirás a otros, pero jamás sentirás.
Pues te lo advertí en un comienzo; nadie me podría igualar.

Cuando me haya ido; los días pasaran volando.
Cuando menos lo pienses; me desearas a tu lado.
Me recordarás casi todo el tiempo; incluso me echaras de menos.
Mirarás mi rostro en otros, y me escucharas en otras bocas.
Llegarás agotado por la noche a tu casa, pasará cuando estés a oscuras en tu cama.
 Entonces yo estaré ahí, no contigo; pero sí presente.
Me estarás pensando, me encontraré en tu mente.

Y quizá te tortures, para mi buena suerte.
Creándote escenarios falsos, imaginándome en otros brazos.
Encontrado en otra, lo que a ti tanto pedí.
Entregando a otra, el amor que un día fue solo para ti.

¿Anonadada, no?