jueves, 18 de abril de 2013

Bajando Del Tren




No entiendo porque  deje de luchar tan rápido ¿acaso nunca la ame de verdad y por eso la deje marchar?... Ahora no entiendo nada de nada…

Todo empieza pasando un año de agonía… sin saber de ella, sin oír su voz… sin escuchar sus risas, sin poder decirla “Te amo”. Pase un largo año susurrando a mi almohada, ya que aún la extrañaba.
La soledad inundaba mis llantos mientras que el optimismo se escondía en el lugar más oscuro y frio de mi corazón. Poco a poco acababa conmigo mismo, hasta que decidí acabar con esta depresión en busca de algo mejor para mí…
A principios de año, convertí  un camino lleno de mentiras, enamorando con palabras bonitas, jugando con sentimientos ajenos,  y engañándome a mí mismo para no volverme enamorar y no sentirme solo… obviamente ese… no era yo.
Febrero… Una más para la colección… Pelo liso de color negro, una bonita sonrisa acompañada de un piercing en el labio inferior, una mirada curiosa pero tranquilizadora, no tan alta pero tampoco tan bajita y preciosa sin duda. No le tome mucha importancia a esa “relación” ya que estaba lejos y pensé que nunca la vería, así que seguí jugando hasta que perdí la noción del tiempo, y en un abrir y cerrar de ojos  estaba  en mi santuario,  tumbada en mi cama y desnuda en el que me dispuse a tomarla y hacerla mía, pero… no me percate  y fui  mancillado con su pequeña luz en el que actuaría el tiempo...
Se acercaba mayo  y la extrañaba…   no di crédito cuando pensé que estaba empezándola a querer de verdad y olvidando la ausencia de mi antiguo amor. Pese a su distancia recordé quien era yo… oscuro y frio…., y  planifique en cómo borrarme de su vida,  dejando una huella de odio y rencor  hacia mí para que ella cortara esa “relación” y no ser el culpable y poder seguir  con esas chicas a las que ocultaba.
Sin duda ocurrió  un percance en el que tuve que apoyarme en ella,  decidiendo olvidarme de las chicas a las que ocultaba y volviendo a ser el mismo de siempre, ya que… sentía amor.
Su amor era intenso hacía mí, y yo empezaba a tener solo ojos para ella, pero… en otro abrir y cerrar de ojos empezaron los problemas. La tristeza empezó a recorrer mis venas hasta llegar a mi corazón, pero sabía que tenía que luchar por ella, porque ya estaba enamorado.
Las cosas se solucionaron hablando y llegando hasta el fondo de su corazón…. pero sabía que era permanente y que volvería a surgir dicho problema, porque era cuestión de tiempo terminar todo lo que empezó.
Una noche de verano tras conocer a gente nueva en una fiesta de despedida. Sentí una  mirada furtiva de una chica observándome. No  tome mucha importancia, ya que solo quería conocer a todos y pasármelo bien. En el momento de irse, vino conmigo aquella chica de la fiesta, y entonces sentí sus labios sobre los míos, pero para entonces ya sabía que la relación con la chica que amaba ya había terminado, así que… ¿Por qué no dejarme llevar esa noche?
La infidelidad que había cometido me llevo a reflexionar a acabar con ella, sin embargo quería acabar de una forma bonita y especial, ya que aun la quería y amaba…
A medida que los días pasaban, notaba que se distanciaba de mí, aparte de la distancia que nos separaba. Estaba todo claro para mí que había acabado todo, aparte de la suposición de su infidelidad, que más tarde lo confirme, pero aun así quería acabar de una forma especial.
Pocos días después estaba con ella, pero todo lo bonito que había pensado para hacer… se convirtió en un infierno, acabándose de la peor forma posible. Regresando a casa me di cuenta que la echaba de  menos más que nunca, así que decidí luchar por su amor.
La lucha que decidí empezar… la abandone…  me di cuenta en pocos días que todo había acabado y que era una persona diferente, y por eso deje de lado mis sentimientos.
La regale parte de mi corazón y sin ella no quería ese trozo inútil… sin ella no sabía cómo ser feliz.
En estos tiempos oscuros… aprendí la lección, a que jamás  he de jugar con los sentimientos de una persona, con tal alto coste que perdí mi corazón, porque… ya no sé que es amor, pero… aunque no sepa de ella, sé que la quiero y aunque ahora me contradiga… sé que tampoco la quiero y nunca la he querido… ya que de lo contrario… hubiera luchado hasta el final, sin poner excusas, porque… yo soy un luchador.