domingo, 1 de septiembre de 2013

Susto

Bajo las ventanillas y piso embrague para dar marcha atrás. Al terminar, después de subir el volumen de la música y bajar las ventanillas, paso a poner primera marcha y acelerar lentamente. En menos de cinco segundos, acelero y paso a segunda. Era una noche tranquila para volver a casa ya que había menos coches que antes, así que acelero más para pasar a tercera.
Casi 70 km me hicieron perder la noción de tiempo, embaucandome junto al viento que entraba por las ventanillas, pero... asustado recordé que había cámaras en esa zona y baje 20 km.
Estaba por las a fueras de la ciudad y había pasado los controles; no había nadie y pase a cuarta a 70 km. La música y el viento me embauco olvidándome de todo el mundo y sintiendo que solo era yo y el coche. Estaba cerca de casa, así que no había necesidad correr a 110 km en un carril de 50 km. Baje la velocidad porque me acercaba a un ced del paso y no veía nada.
Veo que no hay nadie, y acelero rápidamente, cuando oigo…. “piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”. Los pelos se me pusieron de punta… No recuerdo haber visto a nadie que se aproximaba cerca de mí, pero pude haber pagado un alto precio  que me hubiera costado la vida, ya que si hubiera venido a más velocidad aquel coche y no le hubiera dado tiempo a frenar, yo no estaría aquí contando esta historia.